Pocos
escenarios de medios han exigido tan rápidamente ser monstruosamente creativos
para ser éxitos como la web y es que el panorama inicial en su gran mayoría
estaba gobernado por una aridez de contenido que ocasionaba el éxito de
cualquier cosa que se produjera, redactara o reprodujera sin escatimar en edad,
sexo, gustos o preferencias.
Ejemplos de la mencionada
aridez son las pocas opciones con las que se contaba en entretenimiento
juvenil, a niños y niñas les tocaba ver Superman o su otra opción que era Batman,
en juegos de video jugabas Pacman o Space Invaders y en nuestra televisión
nacional o veías el canal Uno o el A.
La web, a diferencia de los
otros medios, rápidamente se llenó de opciones, contenido, herramientas y de
entretenimiento que satisfacían las necesidades y deseos de cualquier
consumidor. Hay contenido para todos y de ahí surge la pregunta que muchas
veces se hacen quienes alimentan redes sociales, paginas y demás escenarios en
internet: ¿cómo genero contenido atractivo para mis consumidores?, o peor aún,
¿cómo hago para viralizar lo que posteo?.
Nadie podrá garantizarles qué
les generará o venderá un viral, no existe una varita mágica para crear virales
y nada garantiza que si yo sigo determinados parámetros en la información que
posteo, esta se viralizará.
El
contenido en la web debe estar direccionado a lo que rodea a nuestros
consumidores, esto lo simplifica muy bien Socialancer con su mapa de empatía,
que en líneas generales lo que hace es diagramar los hábitos y preferencias de
los consumidores; es decir, lo que piensan, ven, oyen, dicen y hacen con
respecto a temas asociados a tu marca,
con el fin de que el contenido ofrecido en la web gire en torno a estos
temas.
Simplificando
esto, podemos argumentar que un contenido que brinda soluciones a los clientes
se encuentra centrado en los esfuerzos, miedos
y beneficios que giran entre una marca y un consumidor, si a esto
añadimos una forma creativa de presentarlo; es decir teniendo el “qué” hayamos
un “cómo” atractivo y llamativo, contamos con todas las herramientas para que
nuestro contenido se comparta y genere el trafico deseado en la red de nuestra
marca.
Agunos
de los contenidos que brindan soluciones llamativas, que encontraron un “cómo”
novedoso para su target y de esa manera lograron viralizarse pueden resultar básicos
para unos pero atractivas para su grupo objetivo. Basta con preguntarle a la
amplia audiencia de los videos de polinomios del profesor Julio, a las
“resetas” de cocina de Setas de Cuiva, a los chismes de Pérez Hilton o a la
gran cantidad de tutoriales que abundan en la red.
Tal
como lo hemos aconsejado en otras entradas de nuestro blog, el éxito de los
contenidos de una marca se centra en pensar en los consumidores y no en nuestro
negocio, en generar contenido que resulte atractivo o entretenido y en
promocionarlo de la manera adecuada.