En dos meses cumplirá un año y solo hasta ahora me atrevo a hablar del tema. Ha de ser que los buenos temas, como los vinos deben reposar para poder saborearlos de la mejor manera y es que el tema de la infidelidad de Tiger Woods no es mas que eso, un tema exquisito.
Cuando estallo el escándalo todos corrieron a acusarlo, las opiniones eran divididas entre el publico y los seguidores así como entre los patrocinadores. Accenture, At&T y Gatorade se iban y entre tanto Nike, Gillete, TAG Heuer y videojuegos EA Sports lo apoyaban. Quienes se quedaron recibieron el beneplácito de los consumidores mas no así los que se fueron pues la popularidad de estos descendió. Era un golpe duro para las finanzas del golfista y para las de los patrocinadores y es que para los que no lo sabían el golfista norteamericano acumula unas ganancias de 90 millones de dólares, de los cuales 70 provienen de patrocinadores.
La infidelidad dio para todo, para su esposa resulto mejor negocio dejarlo que perdonarlo y la mojigata sociedad norteamericana se creyó con el derecho de obligarlo a pedir disculpas publicas y aun así cundo lo hizo consideraron que realmente no estaba arrepentido sino que simplemente estaba haciendo un anuncio. Esto demuestra el poder de los consumidores en los patrocinadores y en sus chequeras, el poder de una sociedad que se apodera de la vida privada de sus ídolos.
Y es que el tema de los patrocinadores con los deportistas, actores, cantantes y demás famosos no es de hoy. Tampoco será el caso Tiger el que obligue a modificar o a revisar las estrategias de marketing que se centran en el patrocinio, como se han adelantado a decir algunos especialistas del área.
Se equivoco Pepsi tomando como modelo a Don Johnson (para los mas jóvenes el galán rubio de Miami Vice y sex simbol de la época) quien los llevo a los estrados judiciales en los ochentas tras ser encontrado tomando Coca Cola en un bar, con Michael Jackson y su escándalo por pedofilia y hace poco con Britney y sus escándalos en centros psiquiátricos. Se equivoca Coca Cola y Nike con Wayne Rooney y sus escándalos con las prostitutas o se equivoca Kellog’s al elegir al nadador Michael Phelps como imagen a pesar del comprobado consumo de marihuana.
Solo mentiras, no se equivocan, y es que en un mercado como el publicitario en donde las cifras de inversión de algunas marcas superan a los presupuestos anuales de muchos países pobres, asumir el riesgo de generar campañas en las que se asocie la marca a un personaje polémico que ha sido endiosado y subido a las estrellas – debe ser para verlos caer mas fuerte - es de una forma mas clara un riesgo rentable que las marcas estarán dispuestas a asumir.
El 8 de abril de este año regreso Tiger al golf como el numero uno. Fue ovacionado por el publico, CBS y ESPN dijeron que superaron los 20 millones de televidentes, cifra record en transmisiones del evento, la camiseta Nike que lucio ese día se agoto por completo en todas las tiendas de E.E.U.U.
Tocara poner cuidado en aquellos que seleccionamos como modelos de nuestras marcas porque de una u otra manera se traducen en modelos para nuestra sociedad. Pero también debemos tener en cuenta que el hecho de pagar grandes cifras por su imagen no nos hace dueños de sus vidas y debemos reconocerles que mas que figuras son humanos.
Esta comprobado, en escándalos de famosos los consumidores siempre estarán dispuestos a dar una segunda oportunidad, cosa que parecen desconocer algunas marcas, porque en el caso Tiger, de aquel lío, solo quedo lo que dejaron el viento y el polvo.
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