Día tras día escuchamos a los empresarios quejarse de la dinámica de los
mercados y de los problemas de la globalización, dia tras otro esos mismos
empresarios se quejan de las politicas estatales y de las decisiones tomadas
por el gobierno, cada vez mas nos enfrentamos a la reducción de presupuestos de
mercadeo y publicidad y en el caso más extremo a la quiebra de algunos negocios.
Todos los días pero con menos eco que los grandes empresarios,
escuchamos a los directores y gerentes de agencias quejarse de lo menos inflados
que se encuentran los rubros publicitarios, de lo menos dispuestos que estan
los mismos empresarios a pagar un buen precio por la creatividad y lo costoso
que se ha vuelto la pauta en los grandes medios.
En este contexto y con un sinnumero de dificultades mas, se hace empresa
en el área publicitaria. La publicidad en nuestro país ha tenido momentos
buenos, momentos regulares y no tan buenos momentos. Ha gozado de una época
dorada que para la vieja guardia de los profesionales en el área es recordada
ya con nostagia y con la resignación de que el tiempo pasado no volvera. Es en
esos años dorados, en los que la insuperable voz de Otto Grefestein acompañaba
cuanta cuña radial y comercial de detergente Top y de quien no era Top, cuando surgen
las agencias de publicidad en nuestro país.
Rondaban los años sesenta y sin la presencia de egresados del sector, las
agencias se llenaron de poetas, pintores, escritores y toda clase de artistas que de una u otra manera sortearon y enriquecieron el sector y las necesidades
publicitarias de una industria creciente.
Los sueños e ideales de toda una generación militante del “Hippismo”, que
soñaba con un mundo utópico y con un mejor balance social habían sido echados a un lado para ponerse al servicio del que algunos de ellos llamaban capitalismo salvaje. Haciéndose creciente la necesidad de profesionales que
tuvieran una formación mas específica y cuya formación estuviera a la
vanguardia del movimiento publicitario global las universidades abrieron sus
puertas al área y es así como surgen en la oferta programática de las
universidades el Programa de Publicidad destacandose los de la Universidad
Central y el de la Universidad Jorge Tadeo Lozano de Bogotá.
Hoy en día la formación de los profesionales del sector resulta una
necesidad cada vez mas apremiante, la industria de la creatividad ha dejado de
ser empírica para darle paso a la formación academicista y es en ésta área donde están surgiendo los lideres que el campo requiere y que de una u otra manera le
habían resultado escazos y que ofrecen soluciones empresariales, creativas y a
la medida de la órbita global.
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